miércoles, 19 de diciembre de 2007

EL KILIX DE DIONISIO





En este tiempo pasado, interrumpí ;……. la rosa aprendió a conocerlo, ella tenia conceptos equivocados sobre él, ya no dudará más. Sabe que es despistado; ella pensó que era desinterés ahora sabe que se aturdía mirándola y no recordaba sus palabras. Pensó que era hablador pero era de puro nervio, con ella parecía tener miedo al vació del silencio por eso; los ocupaba todos con frases atropelladas.En ese convencimiento la rosa fue cambiando su actitud y su valor de las cosas.A falta del agua que le proporcionaba su principito se alimentaba del pasado porque le daba la energía que necesitaba para el presente, pero de lo que estaba segura es que para el futuro no quería fantasía sino realidades .La confianza en su principito la hizo ser positiva , alguien le dijo un día “ cualquier preocupación, es sólo un pensamiento ,y los pensamientos se pueden cambiar”. Y allí estaba ella ideando mil formas de acercársele y cada obstáculo que encontraba lo rodeaba, por arriba por debajo de lado hasta encontrarse un paso adelante.¿Que fuerza se había apoderado de ella?. Consiguió que un mago le proporcionara la forma de viajar, debió beber todo el espumoso rosado que había en un kylix y a continuación el mago la introdujo en él con una buena porción de tierra, así pudo desplazarse hasta un planeta cercano donde había una reunión de rosas, era la reunión de las imposibles. En esas reuniones donde no hay personajes masculinos estaban sus amigas: Rugi, Dami, Pimpi, Virgi, Banki etc..Allí se ríen hasta de sí mismas, se cuentan sus chismes, alejan las tensiones de los cambios de temperatura, de las malas hierbas,de los moscones, las orugas etc,



Enterado el dios Dionisio que la rosa había utilizado su kylis preferido, se personó en la reunión montó en cólera y la condenó a vivir en el jardín del Parnaso. Desde luego no salía de sustos así que se despidió de sus amigas y volvió a su planeta.Estaba pensando como dar esquinazo a Dionisio cuando llegó un Pegaso con recado de su principito. De lo que el caballito le contó, solo ella supo. Pero la rosa estaba decidida, al Parnaso no se mudaba por muy Dios caprichoso y chispita fuera el Dionisio.
La fuerza que le daba el recuerdo de los ojitos de su principito la ayudaría. Pidió al Pegaso volviera donde su principito y le diera recado de sus anhelos y esperanzas, que por el navegaría en mares desconocidos, subiría al cielo a descubrir el secreto de las estrellas o seria la rosa marchita e inmortal que guardase el más hermoso poema de su libro de cabecera.
-¡Por ti!, por ese tiempo descosidoque nos une al perfil de una poesía rota,tan azul que fue nacida solamente para ti¡Por mi! Por este amor que me llueveQue me hace sembrada de poesía.Para tus miedos y caricias tuyasPara ese minuto que piensas en mi.Solamente para ti ySolamente por mi…….